La diferencia en una frase
Un CFO de planta es un ejecutivo de tiempo completo en tu nómina; un CFO fraccional es el mismo perfil senior, pero trabajando para tu empresa unos días al mes por una fracción del costo. Ambos asumen la responsabilidad estratégica de las finanzas; cambian la dedicación, el costo y el riesgo.
Para la mayoría de empresas que facturan entre $500 millones y $50.000 millones, el fraccional encaja mejor: necesitan la función, no la carga completa de un cargo de tiempo completo.
Costo
Un CFO de planta tiene un costo cargado del orden de $20.000.000 mensuales —más de $240 millones al año— con prestaciones y bonos. El fraccional, en Asimétrica, va desde $1.900.000 al mes: pagas solo la intensidad que usas. Para una pyme cuyo cargo de planta estaría subutilizado, la diferencia es un ahorro del 60% al 90%.
Dedicación y velocidad
El de planta está disponible todos los días, lo que importa cuando la operación financiera es muy intensa y constante. El fraccional concentra su tiempo en lo estratégico y suele arrancar mucho más rápido: no hay un proceso de selección de meses ni una curva de contratación, empieza a aportar en semanas.
En la práctica, una pyme rara vez necesita dirección financiera ocho horas al día; necesita las decisiones correctas en los momentos correctos.
Riesgo y flexibilidad
Contratar un CFO de planta equivocado es caro y lento de revertir. El modelo fraccional reduce ese riesgo: ajustas la intensidad hacia arriba o hacia abajo según el momento del negocio, sin la rigidez de un cargo fijo. Además, accedes a un equipo y a herramientas, no a una sola persona.
Cuándo conviene cada uno
No siempre gana el fraccional. Una guía sencilla:
- Fraccional: pymes en crecimiento, operación financiera de complejidad media, presupuesto ajustado, o que quieren ordenar la casa antes de escalar.
- De planta: empresas grandes con operación financiera muy intensa y constante, equipos financieros amplios que dirigir, o estructuras (filiales, deuda compleja) que exigen presencia diaria.
- Transición: muchas empresas empiezan con un CFO fraccional y, cuando el tamaño lo justifica, contratan uno de planta —a menudo con el fraccional ayudando en la selección.